Nueva generación de envases de cartón sin aluminio

Fabricante SIG presentó avanzada tecnología que prescinde de este material y puede utilizarse en todas las categorías del segmento aséptico, logro que arriba al mercado en el momento preciso en que el nuevo Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases (PPWR), presiona a los exportadores latinoamericanos para que avancen en la implementación de un packaging más sostenible y circular.
Durante décadas, el aluminio fue pieza clave del cartón aséptico, pues era el material encargado de bloquear la luz y el oxígeno para que alimentos como jugos, leches y bebidas vegetales pudieran conservarse por meses sin necesidad de refrigeración.
Por ello, eliminarlo sin perder esa protección fue, durante años, uno de los mayores desafíos técnicos de la industria del envasado, en especial tras la entrada en vigencia de nuevos marcos regulatorios tanto en Europa como en América.
En este desafiante contexto, SIG (uno de los principales proveedores globales de sistemas de envasado aséptico), anunció el desarrollo de una solución que prescinde por completo del aluminio, y que puede cubrir todas las categorías de productos que la compañía atiende en este segmento.
INNOVACIÓN DE FRONTERA
El desarrollo de nuevos envases de cartón sin aluminio es muy significativo, pues se trata de un cambio radical de ingeniería que no solo optimiza la eficiencia sostenible de la industria, sino que también contribuye a potenciar el concepto de One Health (una salud), que hoy impulsa los nuevos desarrollos de la industria alimentaria.
Uno de los impactos más beneficiosos radica en que, al retirar el aluminio, el envase aumenta su contenido de papel, reduce su huella de carbono y evita la generación de residuos de polialuminio que, hasta ahora, son particularmente difíciles de reciclar.
A pesar de este cambio, la barrera protectora se mantiene intacta gracias a una diferente combinación de cartón y plástico, que permite conservar la misma vida útil, seguridad alimentaria y calidad que exige el mercado, sin depender de cadenas de frío.
Según explica Fernanda Salas, gerenta de Marketing PACCE de SIG, eliminar el aluminio “es uno de los mayores desafíos tecnológicos del envasado aséptico, ya que históricamente ha sido el material responsable de proteger los productos frente al oxígeno y la luz”.
La ejecutiva precisó que este avance permite mantener una barrera completa y una vida útil de hasta 12 meses de los alimentos, sin utilizar aluminio, al mismo tiempo que aumenta el contenido de papel del envase y reduce su huella de carbono. “Además, esta innovación puede implementarse en las líneas de llenado existentes con adaptaciones mínimas”, precisa.
La solución actual es resultado de un proceso de innovación gradual. En 2017, SIG logró desarrollar la primera estructura sin aluminio, pero limitada a la leche blanca. A partir de entonces, la compañía continuó invirtiendo para llegar a una barrera capaz de responder a productos más sensibles, como jugos, leches, bebidas vegetales y bebidas nutricionales, todos ellos categorías que exigen altos niveles de protección.
“No nos conformamos con una solución limitada a una sola categoría, sino que continuamos invirtiendo en innovación para alcanzar una barrera completa que pudiera responder a las exigencias de productos más sensibles. Gracias a ese esfuerzo hoy contamos con una solución sin aluminio con barrera total para todas las categorías que atendemos en el segmento aséptico, manteniendo la misma calidad, seguridad alimentaria y vida útil que exige el mercado”, recalca Salas.
PRESIÓN REGULATORIA
El anuncio de SIG llega en un momento en que la conversación sobre economía circular gana fuerza a nivel global, impulsada en particular por el nuevo Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases (PPWR), que exige el uso de estructuras más simples, mayor circularidad y menor huella ambiental.
Si bien se trata de una normativa europea, sus efectos ya se sienten en Latinoamérica, pues los exportadores de la región, incluido Chile, deberán adaptar a corto plazo los tipos de envases que utilizan, para cumplir con esta exigencia. De lo contrario, se arriesgan a perder competitividad y posicionamiento de mercado.
En tal sentido, para Fernanda Salas, la norma PPWR refleja una tendencia global hacia envases con mayor circularidad, menor huella ambiental y estructuras más simples.
“Para los exportadores de la región, esto significa que el envase será cada vez más un factor estratégico de competitividad y acceso a mercado. Por ello, en SIG creemos que innovaciones como los envases asépticos sin aluminio ayudan a nuestros clientes a prepararse para futuras exigencias regulatorias y responder a las expectativas crecientes de consumidores, retailers y autoridades. En otras palabras, más que reaccionar a los cambios, buscamos adelantarnos a ellos”, precisa la ejecutiva.
Desde la compañía también recalcan que en Europa, la adopción de este tipo de soluciones ya es una realidad extendida, pues durante 2025, las soluciones SIG Terra representaron más del 10% de los alimentos envasados en cartones asépticos de la compañía en esa región, impulsadas por la regulación ambiental y las metas de descarbonización.
En Latinoamérica, en cambio, esta adopción recién comienza, aunque con un interés creciente por parte de marcas que buscan reducir su impacto ambiental y anticiparse a exigencias que, tarde o temprano, también llegarán a la región.
Según comenta Fernanda Salas, en Latinoamérica se ve un interés creciente por este tipo de innovaciones, y aunque su adopción aún está en una etapa más temprana, cada vez más marcas buscan soluciones que les permitan reducir su impacto ambiental y prepararse para las exigencias futuras del mercado. Por ende, se espera que esta transición sea también cada vez más relevante en la región.
Con esta innovación, asimismo, SIG busca posicionarse un paso adelante de la regulación, ofreciendo a la industria de alimentos y bebidas una alternativa que combina seguridad alimentaria, sostenibilidad e implementación compatible con las líneas de llenado que ya operan los distintas empresas, tanto en Chile como en toda la región.
Aporte para el futuro |
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Con sede en Suiza y diversas oficinas en todo el mundo, SIG es actualmente uno de los proveedores internacionales más destacados en sistemas de envasado aséptico. Ofrece soluciones en cartón, Bag-in-Box y Spouted Pouch para la industria de alimentos y bebidas.
Según recientes estadísticas, ocupa el primer lugar global en Bag-in-Box y el segundo en cartón y Spouted Pouch, con una facturación anual de €3.200 millones en 2025.
Actualmente cuenta con más de 8.700 colaboradores de más de 100 nacionalidades y produce cerca de 54 mil millones de envases al año para más de 750 clientes en más de 100 países.
Su principal lema de trabajo es el propósito “for better”, el cual plante avanzar hacia un futuro plenamente regenerativo a través de cuatro pilares esenciales:
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GALERÍA FOTOGRÁFICA
Los nuevos envases sin aluminio pueden utilizarse en toda la gama de productos del segmento aséptico SIG cuenta con amplia experiencia en diseño y fabricación de envases asépticos. La nueva línea de envases sin aluminio cumple los requerimientos del reglamento europeo PPWR.




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