Andrés Grunewald Director para Sud América de Gneuß Kunstoff & Technik
Updated: Jul 20
“La tecnología disponible hoy permite reciclar casi cualquier tipo de empaque alimentario”

Para el ejecutivo brasilero, los avances alcanzados en los últimos años deben ir acompañados de un marco legal y regulatorio que exija mayor porcentaje de reciclaje y, al mismo tiempo, reconozca de manera efectiva y eficiente las capacidades de las grandes empresas que, como Gneuß, pueden brindar 100% de circularidad a toda la industria alimentaria.
El reciclaje y la economía circular, enfrentan hoy un escenario pleno de nuevas y atractivas oportunidades de negocio, vinculadas al packaging alimentario, a medida que las nuevas tendencias de consumo sostenible exigen un mayor preocupación por el cuidado del medio ambiente.
Así, lo estima Andrés Grunewald, director para Sud América de Gneuß Kunstoff & Technik, empresa alemana especializada en el desarrollo de packaging y envases de última generación, quien estuvo presente en la reciente versión de la feria Circle Pack by CENEM, exponiendo los avances alcanzados en reciclaje y reutilización de algunos de los plásticos de un solo uso más utilizados por la industria alimentaria, tanto en Chile como a nivel global.
Este contexto nos brindó la oportunidad precisa para abordar algunos de los desafíos más complejos del sector, así como las reales perspectivas de impulsar el desarrollo de envases ciento por ciento reciclables. Objetivo que, por cierto, ya puede alcanzarse y que solo requiere, en su opinión, de un mejor diálogo entre los diversos protagonistas de la cadena normativa, productiva y comercial.
- Andrés, desde la experticia de Gneuß y el trabajo que han realizado hasta la fecha, ¿Cómo visualizan el actual desarrollo de iniciativas tendientes a impulsar el reciclaje efectivo y eficiente de los plásticos, tanto a nivel latinoamericano como global?
A nivel mundial el escenario aún es muy dinámico como para dar una visión global, pero en el contexto latinoamericano diría que estamos ya en un camino sin vuelta de incorporar cada vez más el reciclado en el uso general de plásticos y, en especial, en los empaques de un solo uso. De hecho, recuerdo que hace muchos años en las ferias más importantes del mundo como la Feria K (que se realiza cada dos años en Düsseldorf, Alemania), se hablaba poquísimo de reciclado y casi no se veían tecnologías destinadas a recuperación de plásticos. Hoy, en cambio, las empresas que no tienen nada que ofrecer en uso de materiales reciclados, ni siquiera pueden participar de una feria como esa.
Eso demuestra que el desarrollo de plástico reciclado ha crecido de manera muy importante en los últimos años, situación que también se refleja en Sudamérica. Y si bien algunos países están más avanzados que otros, respecto del uso de material reciclado, esto no se debe falta de tecnología o a desinterés por los requerimientos medioambientales, sino en la falta de un marco regulatorio apropiado y que genere más incentivos. En algunos países, como Chile, ese tema ya está avanzado y en otros se está empezando a abrir camino, pero lo fundamental es contar con una base legal clara, pues en el momento en que se establece una obligatoriedad para exigir el uso de material reciclado en los empaques de uso único, todo lo demás se ha logra de manera automática. Así lo hemos visto y comprobado en todos los países donde esa ley ya está establecida.
A ello debemos sumar que en estos últimos años ha habido movimientos muy importantes para generar mayor conciencia medioambiental, lo que se ha traducido en un importante desarrollo de tecnología para acompañar a estos nuevos retos y desafíos. Por ello, puedo afirmar que el mundo está listo para avanzar hacia esta meta de reciclabilidad total. Solo faltan algunos pequeños ajustes de la cadena, porque la materia prima y la tecnología ya están.
-¿Y dónde están entonces esas brechas, esos pequeños ajustes de la cadena que faltan para alcanzar el logro de este objetivo?
Falta una ley más clara y estricta. Y en ese contexto, iniciativas como la Ley REP ayudan muchísimo, porque generan un mejor involucramiento y articulación entre generadores de empaques y la industria, y en algunos rubros eso ya es una realidad funcional. Pero todo esto puede ser mucho más rápido a partir del momento en que haya obligatoriedad, porque en los últimos años experimentamos una caída importante en el precio de las resinas debido a un sobreabastecimiento mundial y como reciclar tiene sus costos muchas prefieren los plásticos de un solo uso, porque son más baratos. De este modo, cuando la ley exija de manera uniforme el uso exclusivo de material reciclado no solo se tendrá que hacer universal su uso, sino que también se abaratarán sus costos. Europa, por ejemplo, ya está muy avanzada en las exigencias de materiales reciclados y ese marco legal ha sido muy eficiente para, precisamente, impulsar y expandir el consumo de estos materiales reciclados, que ya están disponibles en gran número en el mercado.
- Hay sectores que también plantean, además de la obligatoriedad, tal vez algún tipo de beneficio o de incentivos tributarios, por ejemplo, para las empresas que implementen el reciclado. ¿En ese sentido qué es más eficiente, implementar una ley que obligue o usar otros mecanismos?
Sobrecargar de tasas impositivas a las empresas no parece una solución práctica. Me parece mucho más efectivo contar con un marco legal que establezca una mayor obligatoriedad en el uso de materiales reciclados.
- Considerando el avance tecnológico que ya se ha logrado en este último tiempo, pues hoy se puede reciclar efectivamente el 100% de los plásticos que tienen contacto directo con los alimentos, sin restricciones, ¿Qué podemos esperar dentro del corto a mediano plazo? ¿Es posible ofrecer tecnología incluso aún más más disruptiva, más más avanzada?
Sin duda y como bien dices, hemos avanzado muchísimo en los últimos pocos años y hoy ya es posible reciclar casi cualquier tipo de empaque, y para casi cualquier aplicación. Y estamos hablando de aplicaciones muy exigentes, porque el contacto con los alimentos exige una calidad de descontaminación muy importante. Dicho esto, creo que más que desarrollar nuevos productos, debemos perfeccionar lo ya existente y profundizar la reutilización de envases. Entonces, ¿por qué no utilizar más materiales reciclados que no sean solo botellas de PET post-uso? ¿Por qué no reciclar empaques de alimentos de forma general? Sean en PET, polipropileno, poliestireno y otros materiales. Hay un campo enorme ahí para crecer en ese rumbo. ¿Por qué no reciclar además, las tapas de botellas? ¿Por qué no reciclar botellas de polietileno para la industria lechera? Ahí todavía tenemos un camino enorme abierto, pero sobre todo oportunidad de negocio que lamentablemente no estamos aprovechando, porque mientras no exista una ley de obligatoriedad y mientras la conveniencia económica sobre el uso del reciclado persista, estaremos muy restringidos en innovación y desarrollo.
De hecho, Chile tiene excelentes condiciones para avanzar en muchos rubros de reciclado que hasta ahora no se han aprovechado. Chile tiene condiciones, por ejemplo, únicas en toda la región para reciclar poliestireno, más que en ningún otro país, pero no se hace.
-¿Y por qué no se hace?
Es una buena pregunta, porque no hay restricciones legales y la tecnología ya está desarrollada. Además, los productos son favorables, tal cual como se fabrican, porque no hay impresión de envases, se utilizan etiquetas de papel que son fácilmente separadas y todos los empaques son blancos o translúcidos, como los que se utilizan para comercializar yogur, por ejemplo. Es decir, todo favorece muchísimo al reciclaje y el país tiene establecidas ya empresas especializadas en recuperación de poliestireno de alto impacto. Así que las condiciones son favorables.
- Y como empresa o como como entidad privada, ¿ustedes han tenido la oportunidad de dialogar con entidades públicas para plantear precisamente este punto de vista y analizar conjuntamente los beneficios de implementar una ley que obligue precisamente al reciclaje de los plásticos?
En varias partes del mundo participamos siempre a través de las asociaciones, porque los órganos públicos en gran parte no están abiertos a hablar con la industria, pero si formamos parte de grupos especiales de desarrollo de productos de difícil reciclabilidad en Europa y en Brasil. Esa es nuestra forma de visibilizar este tema ante la opinión público, además de participar de eventos como el Circle Pack de CENEM, que es muy importante porque se trata de un público muy variado, donde está presente desde la industria de alimentos, hasta el sector público, incluyendo a recicladores y la industria de empaques.
- Y como empresa, como marca, como Gneuß, ¿Cuáles son sus proyecciones para los próximos años, tanto en Chile como en el mundo?
Chile siempre ha sido un mercado relevante para Gneuß. Estamos presentes en el país desde hace casi 30 años y nuestras tecnologías están muy bien posicionadas en la industria de empaques. Y si bien no es un mercado muy grande en términos cuantitativos, sí concentra la demanda en dos sectores muy trascendentes como son la industria de alimentos y la minería, lo que se traduce en solidez y estabilidad permanente. De hecho, desde fines de los años 90 suministramos con regularidad nuestros equipos en el país y las proyecciones son muy positivas, porque Chile siempre ha tenido preferencia por la alta tecnología, y en razón de ello los productos europeos son muy bienvenidos, de modo que el camino que sigue Chile respecto del uso cada vez más incorporado del material reciclado solo puede ser creciente. En ese sentido, cabe recordar que hace algunos años casi no se hablaba de reciclaje en el país, y hoy es un tema muy presente que de seguro tendrá cada vez más relevancia, y Gneuß es el socio más indicado para aportar en este camino.
GALERÍA FOTOGRÁFICA
Presentación de Andrés Grunewald en la feria Circle Pack by CENEM 2026. Línea de extrusión OMNI con extrusor MRS y sistema de filtrado RSF. Foto: Gneuß. Sistema de extrusión para materiales reciclados Gneuß OMNI. Foto: Gneuß.




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